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Homenaje Dr Jorge Ricardo  Schvarcz

 

Jorge Ricardo Schvarcz, hijo de Isabel Desser y de Gabriel Schvarcz, nació el 6 de Noviembre de 1942 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Cursó los estudios de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, egresando el día 4 de enero de 1966. Recibió el titulo de Doctor en Medicina en el año 1982 por su tesis “Cirugía Estereotáxica Medular: Nucleotomía Trigeminal y Mielotomía Extralemniscal”, que obtuvo la calificación de sobresaliente.
Su formación como neurocirujano la realizó en el Instituto Costa Buero dependiente del Hospital Nacional de Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, al cual estuvo vinculado entre los años 1966 y 1979.
Es acreedor por concurso abierto de la Beca del  British Council con el tema: “Técnicas de registro de profundidad con microelectrodos en cirugía estereotáxica”, desarrollando la misma en el Departamento de Cirugia Neurológica de la Universidad de Edinburgo, durante los años 1970 y 1971 bajo la dirección del Prof. John Gillingham. En este viaje conoce a quien sería su mentor y entrañable amigo, el Prof. Edward Hitchcock con quien comienza a colaborar en cirugía estereotáxica medular y en amigdalotomía estereotáxica.
A su regreso a Argentina conoce a un joven ingeniero,  Antonio Martos, junto a quien  desarrolla un marco estereotáctico con el que trabajó por mas de veinte años, y que utilizó para realizar la totalidad de sus procedimientos estereotácticos.

Su dedicación intensa y exclusiva a la neurocirugía funcional ha sido amplia e indiscutiblemente reconocida a nivel mundial.
En el campo del Dolor desarrolló nuevos métodos, tanto en el aspecto técnico como fundamentalmente en el fisiopatológico de cirugía estereotáxica medular. Desarrolló asimismo otras técnicas antálgicas tanto supra como infratentoriales, pionerizando desde muy temprano el uso de técnicas “neuroprotésicas” de estimulación cerebral crónica mediante sistemas implantables, paso inicial y de relevante importancia de lo que hoy conocemos como neuromodulación.

Junto a su maestro Edward Hitchcock describió por primera vez en el hombre la lesión estereotáctica por radiofrecuencia de la neurona de segundo orden localizada en el subnúcleo caudalis, indicándola inicialmente a pacientes  portadores de dolor facial disestésico secundario a neuralgia Post Herpética.
Años más tarde publicaría los resultados sobre 115 pacientes, utilizando esta técnica bautizada “Nucleotomía Trigeminal”.
Inevitablemente se suscitó una interesante controversia tendiente a comparar esta técnica con la que posteriormente describiría el Dr. Blaine Nashold, consistente en una serie de lesiones a cielo abierto en el eje del asta posterior y el tracto de Lissauer con una extensión desde C2 hasta aproximadamente el nivel del obex.
Poco duró dicha controversia ya que en forma categórica el Dr. Schvarcz en sus posteriores publicaciones científicas, así como en diversas cartas de lectores, sólidamente argumentó que la diferencia no sólo radicaba en la realización de una única lesión en vez de múltiples sino que, fundamentalmente, la nucleotomía se distingue del procedimiento propuesto por Nashold conceptualmente por constituirse como un verdadero procedimiento ablativo central (neurona de 2º orden) y no un procedimiento sobre la neurona de primer orden confinando a esta técnica el valor de una tractotomía y no nucleotomía.
Su precisión e idoneidad en el diagnóstico y tratamiento del dolor facial trascendió fronteras, siendo considerado un calificado referente en el tema. En este aspecto recibió en Buenos Aires la visita del Sr. Henry Kissinger, afectado de un complejo dolor neurálgico facial, resultante de una cirugía previa por un mucocele del seno maxilar superior derecho y lo intervino quirúrgicamente en el año 1981.
Promotor de nuevas técnicas basadas en un cabal y profundo conocimiento de la anatomía y fisiología  del sistema nervioso se encargó de difundir la “Mielotomía extralemniscal” desarrollada también en colaboración junto con el Dr. Hitchcock. Esta difería de la conocida mielotomía comisual básicamente en tres aspectos:

1-    La lesión compromete un área de mayor superficie, principalmente por su extensión lateral
2-    Esta se circunscribe a un único nivel no relacionado con la distribución metamérica del dolor.
3-    El procedimiento genera una mínima injuria sobre los cordones posteriores.

De esta manera esta novel técnica proveyó un muy significativo alivio en aquellos pacientes portadores de dolor axial o bilateral de extensa distribución por debajo del cuello, sea cual fuera su origen, oncológico o neuropático.

En el área de la espasticidad y las disfunciones motoras introduce métodos de estimulación crónica del núcleo dentado del cerebelo, revirtiendo la tendencia quirúrgica clásica del momento, demostrando los efectos electrofisiológicos estímulo-inducidos sobre la excitabilidad de las motoneuronas espinales.
También se ocupo de la psicocirugía y principalmente de la agresividad, y de los trastornos maladaptativos a ella asociados.

Desarrolló una prolífica actividad docente tanto para el pre grado como para el postgrado, no solo a nivel nacional alcanzando la distinción de Profesor Adjunto, sino a nivel internacional como “Visiting Professor” en diferentes centros jerarquizados entre los que sobresalen entre otros el Neurochirurgische  Universitatsklinik, Kantonsspital, Zurich (Prof. J. Siegfried); New York University Medical Center, New York (Prof J. Ransohoff); University of Texas Medical Center at Houston, Houston (Prof. P. Gildenberg) y Karolinska Sjukhuset, Stockholm Medical School, Stockholm (Prof. B. Meyerson).

Generoso a la hora de transmitir conocimientos y compartir experiencias, supo alentar y guiar a jóvenes neurocirujanos involucrados en esta fascinante disciplina, reconociendo emotivamente al día de hoy tres discípulos, los doctores Manoel Jacobsen Teixeira, Ney Azambuja y Fabián Piedimonte.

Su  participación fue altamente activa en diversas sociedades científicas, sobresaliendo su carácter de fundador de la International Society of Psychiatry Surgery (1972), de la International Association for the Study of Pain (IASP) (1975) y de la Asociación Argentina para el Estudio del Dolor (1975) en la cual se desempeño como vicepresidente (1975-77).
Recibió la categoría de Miembro Plenario de la World Society for Stereotactic and Functional Neurosurgery, por invitación en el año 1973, y en el año 1983 es designado miembro plenario de la European Society for Stereotactic and Functional Neurosurgery.

Su producción científica, plasmada en las publicaciones, posicionó a la neurocirugía funcional latinoamericana en un primer nivel, en el plano internacional. Con más de 80 trabajos publicados, en su mayoría en revistas internacionales indexadas de primera categoría, logró reflejar sus ideas y contribuciones originales, principalmente en la esfera de la cirugía antálgica, la psicocirugía y la cirugía de las disfunciones motoras.
Colaboró en más de doce libros de la especialidad.

Recibió por unanimidad en el año 1970, fruto de su excelencia académica, el premio “Manuel Balado” de la Universidad de Buenos Aires por su trabajo “Cirugía Estereotáxica Hipotalámica en la Agresividad”. En el año 1972 le otorgan el premio “Asociación Argentina de Neurocirugía” por el tema “Tractolisis Trigeminal Estereotáxica”.
Su impacto en el escenario internacional se traduce en el escrito del Prof. León Turjanski: “Otra figura trascendente fue Jorge Schvarcz, dedicado a la cirugía funcional, profundo conocedor de los fundamentos neurofisiológicos, no se limitó al trabajo asistencial, sino que abarcó el aspecto experimental y especulativo a un nivel tal que es motivo de cita bibliográfica en los trabajos internacionales dedicados al tema. Fue Profesor Adjunto de la Facultad de Medicina, lamentablemente precozmente malogrado por razones de salud”

En el obituario del Dr Edward Hitchcock, publicado en el Journal of Stereotactic and Functional Neurosurgery, categóricamente se alcanza a comprender la dimensión del valor intelectual del Dr. Schvarcz siendo considerado como “first class mind” por el propio Philip Gildenberg.

Fanático de la velocidad y de la Fórmula 1 cultivó una estrecha amistad con Bernie Ecleston, presidente de la FIA, así como con diversos pilotos durante la década del 70 y del 80; entre otros Mario Andretti, James Hunt, Gilles Villeneuve, Niki Lauda, Clay Regazzoni, Carlos Reutemann  y principalmente Nelson Piquet. Su determinación y perseverancia fueron siempre indispensables para alcanzar los objetivos que se proponía y de esta manera, por ejemplo, logró que el propio Nelson Piquet le cediera su automóvil de carrera y así cumplir tres vueltas al circuito de Hockenheim, Alemania, durante los días previos de prueba.

Sid Watkins, neurocirujano funcional británico, delegado médico de la FIA y responsable de la seguridad de los Grandes Premios por más de tres décadas, haciendo referencia al corredor Jody Scheckter escribió:
“Su comportamiento conduciendo por carretera era bastante correcto, y recuerdo sus amargas quejas por haber sido ‘adelantado por un lunático’ cuando Jorge Schvarcz, un neurocirujano amigo mío, le dejó atrás en nuestra ruta desde el circuito de Buenos Aires camino a inspeccionar un Hospital Privado, la Clínica del Sol,  a la que yo había designado como centro de apoyo”.
Conociendo su carácter me atrevo a asegurar que este es seguramente uno de los momentos de mayor satisfacción vivido por Jorge, pasar nada menos que a Jody Scheckter a bordo de su inolvidable coupe Taunus preparada.

Lamentablemente promediando el año 1994 sufre una extensa hemorragia en ganglios de la base que condiciona un estado prolongado de coma, luego del cual logró una admirable recuperación, persistiendo una leve  limitación motriz que condicionó su alejamiento de la práctica asistencial.
Actualmente, manteniendo su característica claridad intelectual y su inconfundible humor inglés, sigue siendo una potencial fuente de inspiración para los que amamos  la neurocirugía funcional.

Gracias Jorge por tu trascendente legado, pero fundamentalmente por aquello que nos seguirás brindando!

                                                                                                                                                  Fabián Piedimonte

Centro de Neurociencias, Investigación y Tratamiento (CENIT)

Buenos Aires, Argentina

 

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